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Prohibición de apuestas en Brasil enciende alertas sobre estabilidad regulatoria en América Latina
Especialistas de Brasil, México, Colombia, Chile, Perú y Uruguay analizan en un reporte especial el impacto de la Medida Provisional 1.394/2026 y los riesgos para la inversión, el mercado ilegal y la protección al jugador en la región.

La prohibición de las apuestas de cuota fija y los casinos online en Brasil, impulsada mediante la Medida Provisional 1.394/2026, ha reabierto el debate sobre la estabilidad normativa en América Latina. En un reporte especial de Focus Gaming News, representantes de la industria y especialistas de Brasil, México, Colombia, Chile, Perú y Uruguay analizan sus posibles efectos sobre la inversión, la protección de los jugadores y el crecimiento del mercado ilegal.
Aunque las posturas difieren, varias voces coinciden en que la región necesita marcos regulatorios previsibles, controles eficaces y políticas de juego responsable sostenidas en el tiempo. La decisión brasileña, que interrumpe un mercado recientemente formalizado, plantea interrogantes sobre la confianza de las empresas que invirtieron para cumplir con las exigencias regulatorias.
Por que importa
Ruptura institucional y consecuencias jurídicas
Uno de los principales cuestionamientos a la decisión brasileña se relaciona con la confianza de las empresas que invirtieron para cumplir con las exigencias regulatorias. La interrupción de un mercado recientemente formalizado plantea interrogantes sobre la estabilidad de las reglas y las garantías que reciben los operadores cuando obtienen una autorización estatal.
Bárbara Teles, directora de Relaciones Gubernamentales de la Associação Brasileira de Conformidade, Boas Práticas, Ética e Transparência em Apostas (ABC-BET) y fundadora y directora de la Associação de Mulheres da Indústria do Gaming (AMIG), considera que la medida representa una ruptura de gran relevancia institucional. “Estamos hablando de una actividad legalizada, regulada, sometida a un proceso de autorización complejo y oneroso”, señala Teles. En su análisis, el problema no radica en que el Estado revise sus políticas, sino en que sustituya, en un período muy breve, un sistema regulatorio detallado por una prohibición prácticamente integral.
La representante brasileña también advierte sobre las consecuencias jurídicas para las empresas que pagaron autorizaciones, contrataron personal, desarrollaron estructuras locales e invirtieron en tecnología y certificaciones para cumplir con la normativa. Entre los principios que considera relevantes para el debate menciona la seguridad jurídica, la confianza legítima, la buena fe y la proporcionalidad. Teles aclara que una autorización no supone un derecho adquirido a que la legislación permanezca inalterada. Sin embargo, distingue entre una reforma progresiva y la eliminación abrupta de una actividad autorizada por el propio Estado. En este último escenario, señala, podrían abrirse discusiones sobre la restitución de pagos y eventuales reclamos indemnizatorios, cuya procedencia dependerá de las circunstancias de cada caso.
Impacto en la imagen de los mercados latinoamericanos
Desde México, el Dr. Miguel Ángel Ochoa Sánchez, presidente ejecutivo de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA), también cuestiona el impacto de la decisión sobre la imagen de los mercados latinoamericanos. Aunque considera que el caso brasileño podría quedar como un episodio específico, advierte que contribuye a proyectar una imagen de inestabilidad.
“Cualquier inversión requiere de una seguridad jurídica a largo plazo. Sobre todo cuando los montos en juego y las estructuras necesarias son sustanciales”, sostiene. Para Ochoa Sánchez, los gobiernos deben comprender la importancia económica de la industria y desarrollar políticas públicas que trasciendan los ciclos electorales. De lo contrario, advierte, los países corren el riesgo de favorecer la ilegalidad y perder contribuciones fiscales que podrían destinarse a servicios públicos.
Coherencia regulatoria y la experiencia colombiana
En Colombia, Tatiana María Vásquez, abogada especializada en regulación del juego y socia de Vásquez & Asociados, también interpreta lo sucedido como una señal de alerta para la región. “Mi principal cuestionamiento es la coherencia de la respuesta”, explica. A su juicio, si existen problemas de endeudamiento, salud pública o protección de personas vulnerables, el Estado debe intervenir, pero esa intervención debería identificar las deficiencias concretas y evaluar por qué una prohibición general sería más eficaz que corregirlas dentro del sistema regulado.
Vásquez vincula esta discusión con la experiencia colombiana, donde los cambios tributarios también generaron presión sobre las condiciones económicas de los operadores. Si bien reconoce que modificar las cargas fiscales y prohibir una actividad son situaciones jurídicas diferentes, considera que ambas ilustran la importancia de mantener consistencia entre la decisión de regular y las condiciones impuestas para operar. “Una política que promueve la formalización pierde coherencia si otras medidas terminan haciendo cada vez más difícil permanecer en ella”, advierte.
El riesgo del mercado ilegal y la fuga de capitales
La posibilidad de que los jugadores migren hacia plataformas no autorizadas constituye otro de los principales ejes del debate. El interrogante es si la eliminación de la oferta regulada permite reducir los daños asociados al juego o si, por el contrario, debilita los mecanismos que el Estado utiliza para controlar la actividad.
Ochoa Sánchez sostiene que la prohibición favorece el mercado ilegal y la fuga de capitales. “No es ningún secreto: la prohibición, sea hacia cualquier producto o servicio, favorece siempre el mercado ilegal y la fuga de capitales. Y quien dice ilegalidad, dice indefensión para el consumidor”, dijo y agregó: “AIEJA mantiene la postura de que el fortalecimiento de la industria requiere de un marco jurídico ad hoc, que logre combinar reglas claras y firmes con una suficiente flexibilidad para que los apostadores encuentren mayores beneficios al acercarse a un operador legal”. También considera que la experiencia brasileña debería servir como advertencia para México, donde el sector reclama una legislación más moderna.
Carlos Fonseca, socio gerente de Gaming Law SAC y managing partner de Gaming Law LatAm, firmas especializadas en asesoría legal para la industria del juego y las apuestas online, plantea una crítica aún más contundente a la justificación social de la medida. “Prohibir la oferta legal no elimina la demanda: la desplaza hacia el mercado negro”, afirma el especialista de Perú. Según Fonseca, ese desplazamiento puede generar consecuencias para distintos actores.
Datos clave de la medida y sus efectos
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Medida | Medida Provisional 1.394/2026, que prohíbe apuestas de cuota fija y casinos online en Brasil |
| Impacto principal | Ruptura de un mercado recientemente formalizado, con operadores que ya pagaron autorizaciones e invirtieron en infraestructura |
| Riesgos identificados | Migración de jugadores al mercado ilegal, pérdida de ingresos fiscales, fuga de capitales y debilitamiento de mecanismos de control estatal |
| Postura regional | Especialistas de 6 países coinciden en la necesidad de marcos regulatorios previsibles y estables |
Señales para el futuro regulatorio de la región
El reporte de Focus Gaming News deja en evidencia que la decisión de Brasil no es un caso aislado, sino un síntoma de los desafíos que enfrenta la regulación del juego en América Latina. La falta de previsibilidad normativa, los cambios abruptos de política y la tensión entre la protección social y la atracción de inversión son temas que cruzan las fronteras de todos los países de la región.
Para los operadores, inversores y profesionales del sector que siguen el mercado latinoamericano, el caso brasileño representa una advertencia concreta sobre los riesgos de apostar por mercados sin garantías regulatorias sólidas. La pregunta que queda abierta es si otros gobiernos de la región seguirán el ejemplo de Brasil o si, por el contrario, buscarán fortalecer sus marcos regulatorios para evitar un efecto dominó que termine perjudicando a toda la industria.
